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EL DEFENSOR DEL PUEBLO NOS DA LA RAZÓN
El pasado mes de Diciembre, el Defensor del
Pueblo, D. Enrique Múgica Herzog, presentó a la
Secretaría de Estado de Economía una Recomendación
sobre el caso Fórum – Afinsa.
En este texto de siete páginas, el Defensor del Pueblo
hace responsables a los poderes públicos del problema
generado a los 400.000 ciudadanos perjudicados por las intervenciones
judiciales a Fórum Filatélico y Afinsa y pide
la búsqueda de alguna solución para los mismos.
Todo el escrito resalta, del primer párrafo al último,
el vacío legal en el que debían actuar, no sólo
Fórum y Afinsa, sino cualquier empresa de inversión
en bienes tangibles y subraya la confusión creada por
esta desregulación del sector.
Importante y alentador para todos aquellos que en algún
momento se hayan podido sentir estigmatizados por ser clientes
de estas empresas, es el análisis que el Defensor del
Pueblo hace de la inversión en bienes tangibles, a la
que define como una opción de mercado que, sin
ser una novedad, se ha extendido y desarrollado en las últimas
décadas, abriéndose a la generalidad de los ciudadanos
a través de sociedades especializadas que han permitido
la utilización de los bienes tangibles como producto
idóneo de inversión, con características
diferenciadoras de los productos tradicionales que lo hacen
particularmente atractivo.
Tras analizar los tipos de contratos que firmábamos los
clientes de estas compañías, el escrito llega
a la conclusión de que se trata de auténticos
productos de ahorro-inversión que tienen a los bienes
tangibles como “soporte material de la inversión
financiera que, debido al volumen de inversores y a las existencias
limitadas de activos, se convierten en un mercado que genera
plusvalías a largo plazo”. Por lo tanto, debíamos
haber sido considerados inversores protegidos por la normativa
específica del sector de inversión y no consumidores
mal amparados por la Disposición Adicional 4ª de una
Ley incompleta y encomendados a las autoridades de consumo.
Se cuestiona el Sr. Múgica la efectiva actuación
de los poderes públicos, ya que no han cumplido su obligación
de garantizar los derechos de los ciudadanos y han mostrado
una absoluta falta de previsión. Reitera que “lo
más lógico hubiera sido abordar la cuestión
legislando para resolver la problemática de las sociedades
de inversión filatélica, conocida desde 1994”.
Como saben, nuestra Asociación presentó el 16
de Enero su reclamación de responsabilidad contra el
Estado (ya pueden ver un resumen de la misma en la sección
de nuestra Web BUFETE MARÍN INFORMA). Dicha reclamación
no está, por supuesto, basada en este escrito del Defensor
del Pueblo. Sin embargo, los argumentos de fondo son exactamente
los mismos, por lo que produce una gran satisfacción
y cierta esperanza ver como una institución oficial,
aunque con retraso, nos da la razón.
Nos ratificamos, pues, en nuestra posición irrenunciable:
las autoridades competentes debían haber legislado y,
en todo caso, depurado las posibles responsabilidades de los
administradores en las supuestas irregularidades cometidas;
pero nunca haber optado por una intervención que sólo
demuestra una gravísima falta de imaginación,
previsión y conciencia social y que ha producido unos
daños económicos mucho mayores de los que supuestamente
pretendía evitar, por lo que deberá, tarde o temprano,
responder ante los perjudicados.
La pregunta clave sigue siendo la misma: ¿A quién
beneficia todo esto?
(Para descargar
en PDF el texto completo del Defensor del Pueblo, pinche aquí)
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