| |
UNA HISTORIA COMO OTRAS MILES
Soy viuda y jubilada, mi marido
murió hace cuatro años, pero llevaba mucho tiempo
de baja por incapacidad permanente.
Yo he tenido que trabajar duro para sacar adelante a mis cuatro
hijos y estoy muy orgullosa de cómo son, los cuatro tienen
estudios y un buen empleo.
Últimamente yo vivía de mi jubilación,
pero como no trabajé hasta que mi marido enfermó
mi jubilación es pequeña. Me las arreglaba porque
además de mi pensión tenía un ingreso mensual
por un abono de Fórum. Lo ahorré durante quince
años haciendo trabajos extras.
Para eso tuve que sacrificarme, me levantaba a las cinco, cuando
todavía era de noche, y antes de entrar en mi empleo
limpiaba oficinas de seis a ocho de la mañana. Todo lo
que ganaba así lo ahorraba para los estudios de mis hijos
y para imprevistos.
Desde que ocurrió lo de Fórum sólo tengo
mi pensión que me da para comer y para poco más.
Antes, con ese dinero extra podía invitar a mis hijos
y a mis nietos a una buena comida de vez en cuando y tenerlos
a todos juntos en mi casa me hacía feliz, pero eso se
acabó.
Mis hijos, que son muy buenos chicos, quieren pasarme la misma
cantidad que recibía de Forum, pero yo no quiero.
No es lo mismo, no tiene ninguna gracia que yo los invite a
comer o les haga regalos de Navidad con el dinero que ellos
me dan.
Yo no quiero engañar a mis nietos, hacerles regalos con
el dinero de sus padres es un engaño para quedar yo bien.
Mi dinero me lo gastaba en lo que me daba la gana aunque no
fueran cosas necesarias, si acepto la ayuda que ellos me ofrecen
siempre estaré pensando si lo gasto bien o si mis hijos
van a pensar que despilfarro.
Yo no sería independiente y depender de otros aunque
sean mis hijos nunca en la vida me ha gustado.
No entiendo lo que ha pasado y todas las personas que conozco
están igual que yo.
Nunca he ido a las manifestaciones ni a las asambleas, por pereza
y porque mis piernas no están muy bien.
Me arrepiento y me gustaría participar más y por
eso cuento ahora mi historia, por si a alguien le puede interesar.
No es una historia trágica como otras, si se piensa sólo
en el dinero, pero sí es trágico que haya miles
de historias parecidas a ésta o mucho peores.
Y lo que yo veo peor de todo es que yo no sé y mucha
gente tampoco sabe por qué ha ocurrido lo que ha ocurrido.
Al principio en la tele, en la radio y en los periódicos
decían muchas cosas, algunas que parecían imposibles,
pero ahora no dicen nada de nada y eso me parece muy mal.
Yo no entiendo de política, pero creo que en una democracia
tenemos derecho a que nos digan la verdad y me da mala espina
que esté todo tan callado como si hubiera mucho que ocultar.
Debemos exigir que las cosas se arreglen cuanto antes porque
muchos miles de personas lo están pasando muy mal y a
eso no hay derecho.
Matilde V.
Bilbao
|
|