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LA LIMOSNA ELECTORALISTA DEL GOBIERNO

Un año después de la intervención a Fórum y Afinsa, tras doce meses de abandono y de promesas incumplidas, la Vicepresidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, anunció a bombo y platillo, el pasado viernes 20 de Abril, la concesión de 500 millones de euros en una línea de anticipos sin intereses a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), destinados a los más de 400.000 afectados.

La Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos analizará la apertura de esta línea de créditos que tendrá un tipo de interés del 0%, según explicó De la Vega, en la rueda de prensa al término del Consejo de Ministros. El importe de estos anticipos será "como máximo de 3.000 euros y no podrá superar el 15% del crédito reconocido en el procedimiento concursal", apuntó.

Según dijo la Vicepresidenta, con estas “ayudas económicas” el Gobierno ofrece "la posibilidad de contribuir a superar, de manera transitoria, y hasta tanto no finalice el procedimiento judicial, situaciones económicas difíciles" (sic).

Con actitud manipuladora y oportunista, el Gobierno hizo pública esta decisión justo un día antes de la manifestación convocada por la Coordinadora Española de Afectados de Fórum y Afinsa (CEAFA), sin duda pretendiendo acallar o restar razón a nuestras protestas, además de aportar incentivos a su campaña electoral y sumar votos. Pues bien, a pesar de ello la manifestación fue un éxito y decenas de miles de personas tuvieron la oportunidad de gritar lo que piensan de las limosnas electoralistas de los que dicen querer ayudarnos en las “situaciones económicas difíciles” que ellos mismos han provocado.

Para que se hagan una idea de la “magnanimidad” de nuestros gobernantes, hace falta tener reconocido un crédito de 20.000 € para obtener el anticipo de los 3.000 €. Si usted tenía invertido en Fórum menos de esos 20.000 €, sólo podrá optar al 15% del importe reconocido por la Administración Concursal.

Por ejemplo:

- Si tenía 6.000 €, le corresponde un anticipo de 900 € (15% de 6.000 €)

- Si tenía 10.000 €, el anticipo será de 1.500 €

- Si tenía 20.000 € o más, entonces le adelantarán los 3.000 €

Esto se debe a que, en esta surrealista historia, la limosna es de ida y vuelta y hay que devolverla, ya que se trata únicamente de un anticipo a cuenta de las cantidades que se recuperen después de la liquidación concursal de la empresa. Lo que viene a demostrar que tienen muy claro que, si nadie lo remedia, nos espera una liquidación ruinosa de los activos de Fórum (el famoso 25% de recuperación), y nuestros benefactores gobernantes no quieren arriesgarse a no recuperar el importe anticipado.

Eso sí, en un alarde de generosidad inusitada, no nos van a cobrar intereses (hasta ahí podríamos llegar). En fin, está por ver cuándo y cómo se aprueban definitivamente estas “ayudas”, a partir de qué momento se empiezan a repartir y qué requisitos exigen para percibirlas.

Por su oportunismo, por su desvergüenza, este anuncio, después de doce largos meses de silencio, supone un insulto grave a todos los perjudicados. El último punto del manifiesto leído el 21 de Abril en la Plaza de Colón (Descargar Manifiesto en PDF), decía que no sólo luchamos por nuestro dinero, sino también por recuperar nuestra dignidad agraviada. Está claro que, con soluciones como la propuesta, nos va a costar tanto o más recobrar lo último que lo primero.

La brutal y desproporcionada intervención; la campaña mediática contra los clientes; el abandono; la alarma social provocada por las actuaciones de la Administración Concursal; la regulación a posteriori del sector de los bienes tangibles, una vez destruido éste; y, por último, la noticia de estas miserables dádivas, son los eslabones de una cadena de despropósitos que debemos romper con nuestras actuaciones en los juzgados y en la calle. La demostración del pasado 21 de Abril fue sólo un aviso de la fuerza de 400.000 ciudadanos, en vísperas de elecciones. En breve plazo, la Administración, esta Administración, se va a encontrar encima de la mesa una reclamación de responsabilidad patrimonial de miles de millones de euros que va a poner en entredicho, una vez más, el prestigio de nuestras Instituciones.

De aquí sólo se sale proponiendo soluciones justas, que busquen resarcir en sus derechos económicos y morales a los perjudicados, que no somos culpables de la negligencia del Estado en la falta de control, supervisión y regulación de los bienes tangibles durante 27 años. El 21 de Abril tuvimos la oportunidad de demostrarles la profunda gravedad de la situación que han provocado; lo intolerable de su indolencia, primero, y de su salvajismo, después; su más que probable intencionalidad, por regular después de destruir, y el firme propósito que tenemos de recuperar cuanto nos usurparon el 9 de mayo de 2006. Deberían pensarlo mejor antes de pretender curar con tiritas las enormes heridas causadas. Para bromas de mal gusto, no estamos.